martes, 29 de noviembre de 2011

Fotografían la supernova más joven captada nada más explotar. Publicado por Alberto Cámara

Un equipo internacional de astrónomos, liderado por el valenciano Iván Martí Vidal, ha conseguido tomar una imagen radioastronómica de la supernova más joven nunca obtenida. Catorce días tras la explosión de una estrella en la galaxia del Remolino el pasado mes de junio.

Los resultados de esta investigación, en la que participan la Universitat de Valencia y el Instituto de Astrofísica de Andalucía. En las observaciones han participado los telescopios de la NASA

La majestuosa galaxia del Remolino, a escasos 23 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de los Lebreles, con su bello aspecto, puede ser también escenario de uno de los fenómenos más violentos del universo: la muerte de una estrella en forma de explosión supernova.

De esta manera, se ha podido obtener una imagen muy nítida de este objeto, con un detalle cien veces superior al del telescopio espacial Hubble. Esta técnica, conocida como radiointerferometría, ha permitido a Iván Martí y a sus colaboradores fotografiar la supernova SN2011dh pocos días tras su explosión.


La galaxia del Remolino y la supernova SN2001dh a través de un telescopio.
 
 
Las observaciones de SN2011dh suponen un récord: esta es la imagen de alta resolución más temprana que nunca ha podido obtenerse de una explosión supernova. A partir de nuestra imagen podemos acotar la velocidad de expansión de la onda de choque que se genera en la explosión.
El catedrático de Astronomía y Astrofísica de la Universitat de València Jon Marcaide argumenta: “con la precisión obtenida podemos buscar la estrella precursora en las imágenes de la galaxia anteriores a la explosión, además de calibrar mejor las nuevas observaciones que tenemos previstas”.


GLOSARIO: 
-Las supernovas son explosiones cataclísmicas con las que concluye de manera violenta la vida de las estrellas más masivas. Constituyen uno de los fenómenos más espectaculares del universo. A pesar de que las supernovas son muy brillantes en el rango de luz visible y ultravioleta, pocas de ellas emiten en radiofrecuencia.

-El equipo internacional que ha conseguido estos resultados está trabajando en el análisis de nuevas observaciones
 

Publicado por Alberto Gonzalez

Un océano subterráneo en Pluton.

Investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz han realizado una nueva investigación que respalda la posibilidades de que exista un océano bajo la superficie helada de Plutón y han ofrecido algunas pistas para dar con el mismo cuando la nave de la NASA New Horizons llegue al planeta enano en 2015. Las imágenes que proporcione la sonda podrán ayudar a los investigadores a determinar si una gran masa de agua líquida permanece oculta. Los autores del estudio creen que ese océano tiene 135 kilómetros de profundidad y se oculta bajo una capa de hielo del mismo espesor. No creen que pueda albergar vida pero si existe, cabe la posibilidad de que otros mares existan en otros lugares del cinturón de Kuiper con mejores condiciones de habitabilidad.
La superficie exterior de Plutón está compuesta por una fina capa de nitrógeno helado que cubre otra capa de agua también helada. Los científicos planetarios Guillaume Robuchon y Francis Nimmo querían saber si podría existir un océano bajo esa corteza congelada, y qué signos visibles dejaría un océano en la superficie.
A un promedio de cuarenta veces la distancia entre el Sol a la Tierra, Plutón parece un candidato poco probable para albergar un océano, aún bajo tierra. Pero el calor para derretir el hielo puede provenir de su interior. Según los científicos, la principal fuente de energía probablemente se derive de su interior rocoso, donde los isótopos sufren decaimiento radiactivo y se cree puede haber potasio, necesario para mantener el océano.

Publicado por Jaime Cabezas Parra

Descubren seis planetas orbitando otro ‘Sol’


Un equipo internacional de científicos ha descubierto un sistema planetario formado por una estrella parecida al Sol y seis planetas, según informan esta semana en Nature. Estos nuevos mundos orbitan en un plano similar, como ocurre en nuestro Sistema Solar. El hallazgo ha sido posible gracias a las observaciones del telescopio espacial Kepler de la NASA.
Descubren seis planetas orbitando otro ‘Sol’
Ilustración de los seis planetas en torno a la estrella Kepler-11. Imagen: NASA/Tim Pyle.
SINC | 02 febrero 2011 19:00
“Es la primera vez que un sistema planetario casi tan poblado como el Sistema Solar se ha observado con el método de tránsito, que detecta los planetas cuando pasan por delante de su estrella”, apunta a SINC Daniel Fabrycky, investigador de la Universidad de California-Santa Cruz (EEUU) y uno de los autores del artículo que publica hoy Nature.
El equipo internacional de científicos ha descubierto con el telescopio Kepler de la NASA una estrella bautizada como Kepler-11, similar al Sol, acompañada de seis planetas. Este sistema planetario se encuentra a unos 2.000 años luz de la Tierra.
Los cinco planetas más internos presentan órbitas relativamente cortas -de entre diez y 47 días de duración-, al contrario que el sexto, que se desplaza en una órbita más larga.
Estos cinco planetas se encuentran entre los más pequeños, en cuanta a masa y tamaño, de todos los que han sido medidos hasta ahora. “Hemos descubierto que son mucho menos densos que la roca desnuda, y que deben tener considerables envolturas de gases ligeros, con hasta el 20% de la masa”, señala Fabrychy.
El experto indica también que, como todos los planetas pasan por delante de la estrella, “es estadísticamente muy probable que orbiten dentro de unos pocos grados en un plano común, como ocurre en el Sistema Solar”.
Para medir la masa de los planetas, los científicos han utilizado una nueva técnica basada en sus interacciones gravitacionales. Los resultados podrían proporcionar información útil sobre la formación de éste y otros sistemas planetarios.
"El sistema planetario de Kepler-11 es increíble", comenta Jack Lissauer, científico planetario y miembro del equipo Kepler de la NASA. "Es increíblemente compacto (planetas muy agrupados hacia su estrella), increíblemente plano, y con un número sorprendentemente grande de planetas grandes que orbitan cerca de su estrella; no sabíamos que este tipo de sistemas pudiera existir ". De hecho, el sistema planetario recien descubierto es el más compacto de los encontrados hasta ahora más allá del Sistema Solar.

Publicada por jaime Cabezas Parra

Un misterio generado por las rocas lunares de Apollo puede, finalmente, haber sido resuelto. ¿Cómo mantuvo la Luna su magnetismo decenas de millones de años después que se detuviera la agitación de su núcleo fundido?
Luna llena del 19 de marzo de 2011. Crédito: Phillip Jones.
La Luna no tiene un campo magnético global en la actualidad, pero, al principio de su vida, probablemente tuvo un núcleo lo suficientemente caliente como para agitarse violentamente con el movimiento de su fluido eléctricamente cargado, creando un campo magnético. Pero conforme el núcleo se enfrió, la convección debería haberse debilitado lo suficiente para eliminar el campo. Así que fue un misterio cuando las rocas lunares de Apollo sugirieron que la Luna tuvo un campo magnético hasta hace 4.200 millones de años, algunos millones de años después de cuando se cree que la poderosa mezcla llegó a su fin.
Ahora, dos grupos han ofrecido explicaciones sobre lo que podría haber mantenido al núcleo agitándose.
Se piensa que la Luna se formó más cerca de la Tierra de lo que está ahora y giraba más rápido, reduciendo su velocidad y alejándose con el tiempo debido a las interacciones de marea con la Tierra. Christina Dwyer de la Universidad de California, Santa Cruz, y sus colegas dicen que los modelos anteriores no tomaron en cuenta su rápido giro, el que habría agitado el núcleo fundido como agua en una máquina de lavado. Esto podría haber permitido la existencia del campo magnético hasta hace 2.700 millones de años.
Michael Le Bars del Non-Equilibrium Phenomena Research Institute en Marsella, Francia, dice que los impactos de grandes meteoritos que ocurrieron hasta hace aproximadamente 3.900 millones de años también pueden haber agitado el núcleo lunar por periodos de 10.000 años por cada impacto.
Ambos modelos ofrecen “una manera de salir de una importante interrogante”, dice Ben Weiss del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Algunos meteoritos –que se cree que son trozos de asteroides- son magnéticos, y los sobrevuelos de naves espaciales han realizado mediciones de dos asteroides con campos magnéticos, dice, añadiendo que los modelos pueden explicar cómo se magnetizaron estas rocas espaciales.